Los Médicos Recién Graduados Sufren las Consecuencias del Libre Mercado de la Salud y la Educación

 La solución es regulación, dignidad, equidad y un nuevo modelo

 Dr. Juan Eduardo Guerrero Espinel

Tuve la oportunidad en el día de ayer  de asistir a un debate sobre los problemas que tienen los médicos recién graduados de la Universidad de Antioquia para conseguir una plaza digna de trabajo. La solución al parecer es terminar con el servicio social obligatorio y transformarlo en una nueva configuración de servicios definida en la Ley 1438.

El problema.

El Ministerio de Salud y Protección Social es el responsable y se articula con las Secretarías de Salud para dar respuesta. Las Facultades de Medicina han participado y buscan soluciones para lograr resolver con equidad y justicia la adjudicación de las plazas restringidas. A pesar de la manifestación de indignidad política de los decisores, los mandos medios con normas contradictorias se interponen  y se guían por el clientelismo y los deseos contradictorios de  los aspirantes. Para la mayoría de ellos  el camino es un vía crucis en donde entra en juego el azar, el dedo mágico del que tiene el poder para señalar quien ingresa con prioridad y la apuesta de la mayoría de los egresados para cumplir e incumplir y para finalmente ser exonerado de la obligación.

Esta modalidad de servicios para médicos, odontólogos y otros profesionales de la salud fue valiosa en el tiempo de la expansión del Sistema Nacional de Salud y en la  época de baja oferta de profesionales.  La ley 100 de 1993 introdujo profundos cambios al sistema con  la tercerización en la contratación de servicios tanto para la oferta clínica como para la salud pública.  Se trasladaron los recursos a las EPS y se dio más autonomía a los hospitales públicos y privados. Estos cambios modificaron la gobernabilidad del ente rector, en este caso el Ministerio de Salud y de las propias Secretarías Departamentales, que hoy en forma vergonzosa admiten que no tienen gobernabilidad para este problema y que dependen del ente central. Se lavan las manos ante semejante responsabilidad.

Por otro lado, el mercado de formación de recursos fue creciendo sin regulación; de siete (7) facultades de Medicina en los años 70s pasamos  a  cincuenta y ocho (58), la mayoría privadas con diferentes ofertas educativas aprobadas por el Ministerio de Educación, fruto del libre mercado.[1] Hoy tenemos un sistema saturado de médicos y profesionales de la salud recién egresados y un sistema que, por la crisis financiera, reduce  su oferta en los servicios ¨no rentables¨.  Se forman cerca de 2.800 médicos por año[2] y el país tiene cerca de 58.000 médicos.  El asunto en esencia es un mercado saturado con un sistema de salud que adoptó un modelo de atención fragmentado, dominado por los especialistas que le facturan al sistema en las actividades más rentables y eluden las indispensables y necesarias para la salud.

En síntesis, los problemas son: a) expansión sin control de la calidad y cantidad de los profesionales  de la salud,  b) cierre del modelo de atención basado en las necesidades, c) concentración de servicios en las ciudades con un modelo especializado, d) crisis de expansión del modelo vigente por incapacidad financiera de sostener el resultado de dos mercados: el de salud y educación, e) tercerización del trabajo del talento humano en salud en condiciones indignas e injustas que obligan a los profesionales a cumplir una norma obsoleta y f) corrupción en todos los procesos de las loterías y el azar para ganar una plaza restringida.

Colombia avanza hacia un caos del sistema educativo y del modelo de salud en función de la calidad fruto del modelo flexneriano que tendrá repercusiones serias si no se resuelven de forma inmediata.[3]

Solución:

Suspender el servicio social obligatorio para médicos hasta tanto se produzca una nueva reglamentación ligada a la reforma del sector salud.

Avanzar hacia un servicio social voluntario para todos los profesionales de la salud y ciencias sociales, que en forma libre deseen ingresar a la expansión del nuevo modelo de atención organizado por redes integradas de servicios de salud, basadas en atención primaria de la salud y que atienden las necesidades de los ciudadanos, familias y comunidades en zonas urbanas concentradas, periféricas y zonas rurales.

En esta propuesta  las Secretarías de Salud Departamental tendrían  la responsabilidad, apoyadas  con las Redes Integradas  de Servicios de Salud, de trabajar en función de metas sanitarias y de necesidades clínicas en el primer nivel ofreciendo capacidad  resolutiva a través de los equipos de salud.

La ley 1438 establece esta modalidad y hay necesidad de acelerar su implementación, sin esperar las órdenes del nivel central.

Los profesionales que se acojan a este servicio voluntario para trabajar con contratos dignos, por lo menos de dos años, en una localidad tendrían prioridad e incentivos para continuar con servicios de especialización en el territorio nacional.

Establecer en forma urgente un plan de capacitación para todos los profesionales de la salud que acojan esta nueva modalidad para ingresar a un proceso de educación continúa sobre salud comunitaria y atención integral a través  del equipo de salud de la familia.

Garantizar todos los recursos financieros (subsidio a la oferta), técnicos, de talento humano y tecnológico para que esta inversión en el nuevo modelo de atención sea una realidad y puedan evaluarse sus resultados. Esta modalidad iría en función de incentivar el primer trabajo de los egresados para ejercer sus profesiones integrados a redes de servicios con otros recursos de mayor experiencia e interconectados vía Telesalud.

Reordenar los campos de práctica entre las facultades y los servicios de salud para que los nuevos profesionales vivan la dinámica y la riqueza de un nuevo modelo de atención. Esto no se improvisa, se organiza con propuestas concretas y recursos tangibles, que incluyan las instituciones formadoras de profesionales y técnicos de la salud pública.

Garantizar con esta propuesta el cubrimiento de los zonas de mayor pobreza y exclusión existente en las grandes ciudades, ciudades intermedias, ciudades pequeñas y zonas rurales, con recursos que roten y transiten por la red integrada sin restricciones.

Estas propuestas se derivan de los propios actores del proceso de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, de los estudiantes, de ASMEDAS, AESA, de la Mesa Antioquia por la transformación del sector salud y la Mesa de Atención Primaria de la Salud de la Universidad de Antioquia.

Dr. Juan Eduardo Guerrero Espinel

Medellín, Enero 22 de 2013

@ Creative Commons Colombia.


 

2 Comments

  1. Juan Eduardo Guerrero Espinel · 25/01/2013 Reply

    Incluyo esta informacion adicional sobre este debate:
    http://www.bluradio.com/17001/nuestros-cupos-de-rural-en-el-pais-son-de-3500-plazas-viceministro-de-salud

    La lotería de las plazas rurales y el juego por la exoneración:
    http://www.bluradio.com/17001/nuestros-cupos-de-rural-en-el-pais-son-de-3500-plazas-viceministro-de-salud

    Si egresan 2800 medicos y hay 3200 plazas disponible porque se requiere una lotería por las plazas?
    ¿Se esta investigando sobre las condiciones laborales en un país diverso y complejo?
    Los limites de oferta buscan una mejor equidad distributiva para llenar las plazas. Sueldos de $ 2.000.000 en promedio para profesionales. Los estudiantes han presentado evidencias del trabajo indigno.
    Lo que opina Hector Abad Facio Lince hay que escucharlo:
    http://www.bluradio.com/17001/nuestros-cupos-de-rural-en-el-pais-son-de-3500-plazas-viceministro-de-salud
    Los egresados no desean salir de la ciudades. Los antioqueños buscaron como salir exonerados.

    El debate esta abierto para opinar.

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